Séptimo día del Trecenario “Eucaristía, signo y fuente del amor de Dios”

Domingo, 22 de septiembre, séptimo día del Trecenario en honor a la Virgen y Mártir Santa Eulalia, y día en el que hemos recibo la esperada homilía de nuestro antiguo Consiliario D. Antonio Bellido Almeida, que un año más, fiel a su cita con Eulalia, nos visita para hacernos llegar, a través de su brillante y vibrante prosa, reflexiones acerca del tema del Trecenario, en este caso: la Eucaristía, signo y fuente del amor de Dios. Y nada más comenzar su homilía, y tras los saludos a todos los que formamos parte de la Comunidad Parroquial de Santa Eulalia, define con claridad cual es la misión de nuestra Asociación: mantener la herencia devocional de Santa Eulalia, acrecentándola con espíritu creativo e ilusionante.

También hemos sido acompañados por nuestros hermanos de la Cofradía del Nazareno.
Nos dice D. Antonio que la Eucaristía debe ser una “Buena acción de gracias” que nos permite celebrar “la fiesta de la Fe”, actualizando el “Memorial de la muerte y resurrección de Cristo”, por tanto tiene un doble aspecto: triste por la muerte de Jesús y alegre porque proclamamos y festejamos su resurrección, es signo del amor de Dios, que se nos entrega para que forme parte de nosotros mismos y fuente de su amor, ya que con su sangre sella la nueva alianza.

Celebrar la Eucaristía es llenarse de Dios, esponjarse de su Gracia y, convertidos en Cristo: bendecir, sonreír, abrazar, defender a los otros “cristos” y sus “bienaventurados”, los pobres. Es “hacerse niños” y amar con amor evangélico a los niños.
Y recibiendo todos estos dones, ofrecerlos tras la Eucaristía, no reservarlos solo para nosotros, sino compartirlos con nuestro entorno, al igual que hizo Eulalia, que recibiendo el amor de Dios, quiso compartirlo con todos sus hermanos, defendiendo el derecho a recibir ese amor Divino, hasta estregar su propia vida para alcanzar ese objetivo.
D. Antonio concluyo su homilía con uno se sus hermosos poemas, que concluye así: “Testigo de Dios, Olalla, contigo quiero llegar”.